SERGIO NEUSPILLER

Sergio Neuspiller, el hombre de la visión estereoscópica

En toda la historia del cine 3D se realzaron tan solo quince películas a nivel mundial: catorce producciones de Hoollywood y una, Argentina. Es el caso del reciente estreno de “Boogie el Aceitoso”, basada en los cómics de Fontanarrosa. Revista Filo habló en exclusiva con el encargado de hacerte poner los anteojos cuando apoyás el traste en la butaca.



El jueves 22 de octubre, la ya mítica ciudad de Rosario se vestía de gala para recibir un exitoso hijo más devenido de sus entrañas: el filme de un personaje creado por Roberto Fontanarrosa: Boogie el Aceitoso. Hasta El Cairo, restaurante donde “El Negro” se juntaba a charlar de fútbol y minas con sus amigos, tuvo su pomposa fiesta cuando el after hour llevó al elenco de la película a disfrutar de un tentempié allí.


La idea principal del proyecto, producido íntegramente por Illusion Studios, era que se lanzaría como un film animado más, pero a fines de mayo, a la productora se le prendió una lamparita, cambió de rollo y dijo: “¿Por qué no hacer la primera película en 3D de Argentina?”. Y como no podía ser de otra manera, para llevar tamaño proyecto a las salas, contrataron a otro loco del proyector: Sergio Neuspiller, director de Full Dimensional Entertainment, la primera productora de cine 3D nacional.

-¿Cuál fue su trabajo en Boogie? ¿Cómo llegaron a ustedes?

-Nuestro trabajo fue la conversión de la animación 2D al formato estereoscópico, que es la parte 3D que se ve con lentes. Es decir, partimos de la versión original de la película que estaba por estrenarse en las salas de 35mm y generamos con eso una versión que fue la que se estrenó en las salas digitales. La gente de Illusion Studios tomó esta decisión cuando vio las primeras imágenes de Gaturro, que es un largo que están produciendo íntegramente ellos y hecho en 3D por nuestra cuenta. Porque en realidad, cuando comenzaron con la producción de Boogie, en Argentina no había salas digitales y ni se hablaba de este formato.

-¿Les llevó mucho tiempo hacer algo tan sangriento?

-Tuvimos un trabajo arduo y concentrado porque había solamente cuatro meses para terminarlo. El plazo que se tenía estipulado para el estreno estaba fijado y había que respetarlo.

-Desde tu costado artístico, ¿Cómo fue trabajar en base a un personaje de Fontanarrosa?

-Fue un desafío muy grande porque por un lado, las referencias que teníamos de la historieta de Fontanarrosa eran en negros plenos y había que traducirlo a color. Esto sumado a las voces, que cada uno se las imaginó a su manera durante todos estos años, y como si fuera poco todo en 3D. Son cosas que narrativamente podrían haber cambiado drásticamente al personaje, pero gracias al laburo de todo el equipo, con la dirección de Gustavo Cova, se logró mantener intacta la esencia. Al punto tal de que Caloi, una personalidad muy vinculada al cómic, cuando vio el avant premier en Francia se emocionó mucho porque reflejaba muy bien el espíritu del personaje del Negro. Todo esto no es algo que pueda atribuirme, ya que nosotros llegamos al final del proceso y lo único que teníamos que hacer era darle vida al 3D.

-¿Tuvieron lineamientos específicos para no salirse de esta suerte de “esencia” a la que hiciste referencia?

-Sí, porque se trataba de un 3D que tenía que mantener las características del cómic. No podíamos hacer una animación estilo Pixar o Disney, teníamos que hacer un 3D que mantuviera 100% el estilo cómic y eso nos llevó a explorar caminos que no habíamos recorrido antes.

Neuspiller armó en 2001 Full Dimensional Entertainment, productora que se dedicó al Edutainment, un segmento del entretenimiento virado a lo educativo. Con ella realizó varios cortometrajes para museos y exposiciones, siempre en 3D. A principios de este año lanzó el primer mediometraje argentino que se estrenó en una sala íntegramente digital. El filme, llamado Big Bang, donde se cuenta los comienzos de la vida en la Tierra, fue recibido con honores y se exhibió durante largos meses para contingentes escolares. Ahora, Sergio cuenta la posta…


-¿Cómo se logra el efecto 3D?

-Para empezar, nosotros, como seres humanos cotidianos, estamos más familiarizados con el término de estereofonía, que es el sistema de audio con dos parlantes. Sabemos que tenemos dos oídos y que escuchamos diferente. Con ellos medimos distancias, etc. El tema es que también tenemos dos ojos y, por ende, visión estereoscópica. Cuando vemos lo hacemos con un pequeño ángulo de diferencia que está determinado por la separación entre los ojos. Entonces, con las imágenes estereoscópicas lo que se hace es generar una para cada ojo. En realidad el que genera el efecto 3D es el propio cerebro, que detecta dos imágenes de un mismo objeto con perspectivas levemente diferentes. Ahí mismo se interpreta que la imagen tiene volumen.

-Entonces, ¿para qué sirven los anteojos si es una ilusión que crea el cerebro?

-El trabajo de los lentes es eliminar la luz que se proyecta para un determinado ojo y así se genera el efecto 3D. Cuando producís el material se filma con dos cámaras que se ubican separadas entre sí como si fueran los ojos de una persona. Se graba una cinta para cada ojo, se edita para cada ojo y se proyecta para cada ojo, todo por separado.

-Volviendo al tema de Boogie, ¿Cómo es esto de que es la primera película 3D en toda la historia del cine que no es de producción estadounidense?

-Se da una situación muy curiosa. Primero hablábamos de la primera película argentina en 3D. Después nos dimos cuenta de que era la primera a nivel latinoamericano. Cuando llegó el día del estreno, hago un relevamiento de cuántas se habían estrenado en el mundo en este formato, y el total dice que eran 15. O casualidad que de ellas, en catorce intervenía Hoollywood y la última era Boogie. Por eso estamos en un lugar de privilegio, porque además hay tres films más en producción.-¿Cuentan con algún apoyo del Estado?-No. Y lo peor de todo es que si no aprovechamos esto y no comunicamos rápidamente al mundo de que acá ya hay antecedentes, estamos perdiendo una oportunidad enorme. Todos los productores están intentando resolver el asunto del 3D y nosotros ya lo tenemos resuelto.

-¿Te genera bronca no tener este reconocimiento? ¿No te dan ganas de bajar los brazos?

-La verdad es que sí me da bronca. Bajás un poco los brazos en las expectativas, porque te vas cansando de no tener soporte. Pero de ninguna manera lo vamos a hacer. Lo ridículo de todo esto es que el reconocimiento que no te dan acá, te lo dan afuera.

-¿Existe la posibilidad de realizar un largo de ficción con actores en 3D?

-Creo que con los directores argentinos va a costar mucho porque son muy ortodoxos y todavía le tienen mucho miedo. No es casualidad que recién se estén animando, justamente, a insertar animaciones por computadora en los films. Además el cine argentino está visto como algo de culto y el 3D está asociado a un entretenimiento pochoclero.

-Los precios de las entradas para ver una película en sala digital son elevados, ¿Podrían popularizarse estas proyecciones?

- Desgraciadamente el cine de este momento está entre la espada y la pared, porque hay un público al que se lo perdió eso se sabe. Es justamente aquel que no tiene poder adquisitivo para ir a las salas y que compra piratería. Entonces, la industria 3D viene a movilizar a ese señor que está en su casa y que tiene un home theater, al cual hay que ofrecerle algo que no tenga a mano. Lamentablemente, hoy el 3D apunta a un público premium. Más adelante, y si existe el apoyo del cual hablé, se verá.