LOCOMOTORA ESPÓSITO

"Muchos creían que el doble bombo lo usaba de pinta"

Se lo atribuyen y lo reconoce: es el primer bastión de la percusión del rock pesado nacional. Con más de 40 años pegándole a los parches, “Locomotora” recuerda aquellas épocas que lo tuvieron junto a El Reloj, Pappo y Almafuerte. Un metalero de los viejos que innovó cuando no era fácil hacerlo.

Se armó una batería con dos bombos, dos chanchas, dos redoblantes y fue impresionante para la época. “Estamos hablando de los ´70 aunque yo con el doble bombo arranqué en el ´60”, recuerda. Todavía existía el BA Rock que se hacía en el Velódromo. En ese entonces, pelaba el doble bombo con bandas que no eran conocidas como Provos, donde el cantante ya ponía una voz ronca parecida a las de hoy. El título colgante no le pesa porque se dio simultáneamente a El Reloj, la pieza fundante del género en Argentina. El armado específico de la batería, tocar los timbales con masas, la implementación de escobillas y la fusión de todo eso, lo posicionan a pesar de que la falta de registros no lo hayan asentado. Eran tiempos de toda ilusión e imaginación, ya que no era fácil conseguir discos que ayuden a la inspiración. Tan así era que para conseguir el primer vinilo de Hendrix tuvo que tomarse un Bondi hasta Avellaneda y encontrarse con un tipo en una estación que le diera el LP, típica escena de películas de tranzas.

Otras de las bandas a la que perteneció fue Zeus, justo antes de empezar a hacer historia. “Tocar la batería, para mí es un compromiso con la gente”, dice justo antes de darle el último sorbo al mate en la espera de que termine el turno de las 21 hs. en Sala Acha.

Filo: Nada de alcohol y mucho mate. Cualquiera pensaría que la nota no es a un exponente del Heavy Metal.
Locomotora: Es que yo la música me la tomo muy en serio. Depende a donde quiere llegar cada uno, en ese sentido está todo bien, cada uno hace lo que se le canta. Pero como uno siempre está aspirando a tratar de dar un poco más o aprender cosas, obviamente que te tenés que poner media pila

Filo: El primero en meter un doble bombo, ¿Cómo surge la idea?
Locomotora: Viste que cuando uno es pendejo quiere innovar, inventar algo. Inclusive tuve un montón de ideas que no las pude llevar a la práctica. Al día de hoy ya se ven y digo:

Filo: ¿Faltaban recursos en esa época?
Locomotora: Yo ya tenía en la cabeza ritmos como para hacer con el doble bombo pero no tenía el dinero para comprar otro bombo más. En esa época los pedales eran un desastre, entonces le rompí las pelotas a otro amigo que tenía una batería chica con bombo de 18. , le decía. Porque al toque no podés probar, necesitás tenerlo un par de días. Hasta que accedió y me lo prestó. Ahí lo incorporé y empezó toda esa tira. El primer ritmo que saqué en esa época era el famoso tresillo. La gente no entendía nada, muchos creían que el doble bombo lo usaba de pinta. Cuando iba a grabar no me ponían micrófono.

Filo: Todos destacan tu particularidad al tocar, ¿Pensás que creaste un estilo?
Locomotora: El tiempo y tanto experimentar me llevaron a encontrar la mejor posición para tocar. Obviamente que todas esas cosas son muy individuales. Lo que pasa es que yo vengo de tener una batería con bombo de 20, no había de 22, sino eran los grosos tipo murga que usaban los jazzeros antiguos. Y una batería con bombo de 20 para la altura que tengo yo era ideal, uno de 22 me lo banco pero de 24 ya no. Una vez probé una batería con dos bombos, uno de 20 y otro de 24, y vos podés creer que el de 20 tenía más volumen y definición.

Pappo y Almafuerte, pasado y presente del rock duro contaron con los aportes de Juan Espósito. Sin embargo, el reconocimiento viene aparejado a El Reloj, banda con la que sigue tocando. Su pastilla: no grababan discos porque no les gustaba como sonaban en estudio. En vivo tiraban una potencia única para aquellos tiempos. Sólo torcieron el brazo a pedido del público y grabaron varios años después de su aparición. “Tranzamos con una compañía, RCA Víctor, y ahí empezó todo. En esa época llenábamos tres Luna Park. Fue una de las primeras bandas de música pesada que llegó a los teatros. Llenamos dos teatros Coliseo en la misma noche, en dos funciones”, comenta. Sin la accesibilidad al registro de imágenes, la plasmación de todo eso fue imposible. Hoy El Reloj sigue compuesto por Jorge “Vikingo” Martínez, Osvaldo Zavala y Juan, a los cuales se le sumaron Juan Agüero en guitarra, Oscar en bajo y Mariano en teclados.

Filo: ¿Crees que la época en que surgieron no los ayudó?
Locomotora:
Cuando salimos hicimos demos y nadie nos daba bola. Entonces decidimos hacer nuestro primer concierto juntando moneditas y lo pusimos al palo. No entendíamos nada. Un cine donde entraban 1500 personas quedaba gente afuera. La gente rompió los vidrios porque se quería meter. Se había corrido mucho la bola de El Reloj, hacíamos una música muy avanzada. Si hoy escuchás los temas no podés creer que tengan más de 30 años. Les arrancamos la cabeza a un montón y después se empezaron a acercar muchos productores.

Filo: Pero si hablamos de los años ’70, en Argentina no predominaba mucho su música
Locomotora: Antes eras músico pesado o estabas en una línea comercial. Nosotros estábamos dentro del grupo de los pesados. La gente siempre necesita algún alias.

Filo: ¿Por qué crees que no se populariza la música pesada?
Locomotora:
Se dividió mucho todo. En una época nosotros íbamos a tocar a algún lugar y esa misma noche tocaba Pappo, El Reloj, Spinetta, todo el palo junto. Clubes de 4 mil personas que bailaban esa música. Ahora se introdujo la cumbia, ritmos latinos y mucha gente cambió de palo. La gente que apoyaba a las bandas, ahora no lo puede hacer. El país cambió mucho como para el orto, mal y eso repercute en el heavy metal. Igual creo que ahora hay una nueva corriente. La última vez que salí fui a ver a Stratovarius y estaba a full. Me dio mucha alegría porque empecé a ver mucha gente escuchando buena música, entonces eso aporta un gran pedazo para la cultura metálica.

Filo: Para colmo, de las pocas bandas que hoy suenan está Almafuerte, de la cual formaste parte.
Locomotora:
Fui el primer baterista de Almafuerte y siempre lamenté no poder haber continuado. En ese momento estaba con El Reloj y me estaban tironeando de los dos lados. No porque consideré a uno más amigo que al otro, pero yo tenía una historia con El Reloj y no los podía cagar.

por Revista Filo